¿Qué es un grupo electrógeno y para qué sirve?
Un grupo electrógeno es un equipo que genera energía eléctrica de forma autónoma, cuando ocurre un corte en la red principal. Su función principal es mantener operativa una instalación ante fallas eléctricas, evitando interrupciones que pueden afectar procesos, equipos y personas.
Es el respaldo que entra en acción cuando la energía se va, de esta manera, suministra electricidad de manera automática o manual según el sistema instalado. Se utiliza en oficinas, edificios, industrias, comercios, centros de salud y cualquier lugar donde detener la operación no es una opción.
Más que un equipo de emergencia, un grupo electrógeno bien instalado y configurado se convierte en una pieza clave para la continuidad operativa, puesto que, permite seguir trabajando con normalidad incluso durante apagones inesperados.
¿Cuándo realmente se necesita?
Un grupo electrógeno se vuelve necesario cuando un corte de energía no puede detener la operación ni poner en riesgo equipos, información o personas. Es común encontrarlo en oficinas donde se manejan sistemas informáticos, comercios que dependen de POS y cámaras de seguridad, edificios con ascensores y sistemas contra incendios, industrias con procesos continuos, centros médicos donde la energía es vital y data centers que no pueden permitirse ni segundos de caída.
En todos estos casos, el grupo electrógeno no es un lujo, sino una herramienta de respaldo esencial para asegurar continuidad, seguridad y estabilidad ante fallas de la red eléctrica.
Componentes básicos que debes conocer
Motor
Es el encargado de generar la energía mecánica, normalmente funciona a diésel o gasolina y es el “corazón” del grupo electrógeno.
Alternador
Convierte la energía mecánica del motor en energía eléctrica que alimentará las cargas.
Sistema de control
Supervisa el funcionamiento del equipo, gestiona arranques y paradas, y muestra alarmas o estados del generador.
Tanque de combustible
Almacena el combustible necesario para que el grupo opere durante un corte de energía, definiendo su autonomía.
Tablero de transferencia
Permite que la energía pase automáticamente del suministro eléctrico al grupo electrógeno cuando ocurre una falla.
Errores comunes al usar o instalar un grupo electrógeno
Instalarlo en un espacio sin ventilación adecuada
El exceso de calor reduce el rendimiento del equipo y puede provocar fallas prematuras o paradas inesperadas.
No realizar mantenimiento preventivo
Aceite viejo, filtros saturados o baterías descargadas hacen que el grupo falle justo cuando más se necesita.
Dejar de realizar pruebas periódicas
Un generador que no se prueba puede no arrancar durante un corte real de energía.
Sistema sin tablero de transferencia automática (TTA)
Sin TTA, el cambio a energía de respaldo depende de una maniobra manual, aumentando el tiempo sin suministro y el riesgo operativo.
Olvidar el monitoreo de eventos y estado del equipo
Sin alertas ni registros, fallas, arranques o paradas pasan desapercibidas hasta que generan un problema mayor.
Mantenimiento Preventivo de Grupo Electrógeno?
Importancia del monitoreo y las pruebas
Tener un grupo electrógeno instalado no garantiza, por sí solo, que funcione cuando ocurra un corte de energía. Sin monitoreo y sin pruebas periódicas, el equipo puede presentar fallas de arranque, paradas inesperadas o alarmas que nadie detecta a tiempo. Probar el generador y supervisar sus eventos permite saber si realmente está listo para operar, si arranca cuando debe, cuánto tiempo soporta la carga y si existe alguna anomalía que deba corregirse. El monitoreo convierte al grupo electrógeno en un sistema confiable y predecible, evitando sorpresas durante una emergencia y asegurando que la energía de respaldo cumpla su función cuando más se necesita.
Buenas prácticas básicas
Realizar pruebas periódicas de arranque y transferencia para confirmar que el grupo responde correctamente ante un corte de energía, cumplir con un mantenimiento preventivo regular para evitar fallas inesperadas, operar el equipo dentro de rangos de carga adecuados para no dañarlo ni reducir su vida útil, y contar con personal capacitado que conozca su funcionamiento y sepa cómo actuar ante una alarma o evento. Estas prácticas simples marcan la diferencia entre tener un generador instalado y tener un respaldo eléctrico realmente confiable.
Conclusión
Un grupo electrógeno no es solo un equipo que se enciende cuando se va la luz; es una pieza clave para mantener la operación en marcha cuando más se necesita. Cuando está bien instalado, probado y mantenido, se convierte en un aliado silencioso que protege procesos, equipos y personas. Entender su importancia y gestionarlo correctamente es asegurar continuidad, tranquilidad y control frente a cualquier interrupción eléctrica.
Información del Autor
👷♂️ Alejandro Maza Mio
Coordinador de Proyectos Senior
Forma parte del equipo técnico de WESLER S.A.C., con amplia experiencia en diseño, ejecución y supervisión de instalaciones eléctricas industriales, domiciliarias y residenciales bajo normativa peruana.
📩 ventas@wesler.com.pe
🌐 Wesler S.A.C. — Ingeniería Eléctrica y Servicios Industriales




