En cualquier edificación, la forma en que se distribuye y controla la energía eléctrica marca una gran diferencia. Los tableros eléctricos no son solo un componente más del sistema: son el punto desde donde se protege, organiza y gestiona toda la instalación. De su correcta instalación depende que los circuitos funcionen de manera segura, que los equipos operen sin interrupciones y que las personas puedan trabajar sin exponerse a riesgos innecesarios. Cuando un tablero está bien instalado y correctamente ordenado, la energía fluye de forma controlada, se reducen fallas y el mantenimiento se vuelve mucho más sencillo con el tiempo.
Introducción
Un tablero eléctrico bien instalado es la base para que todo el sistema funcione sin sobresaltos. En él se concentran las protecciones y maniobras que permiten distribuir la energía a cada circuito del inmueble, tanto a los más simples como a aquellos que resultan críticos para la operación. Cuando la instalación no se ejecuta correctamente, los problemas no tardan en aparecer: calentamientos fuera de lo normal, fallas repetitivas, disparos inesperados de protecciones e incluso situaciones que pueden derivar en incendios.
Cuando el tablero se instala siguiendo criterios técnicos claros, respetando la normativa vigente y pensando en cómo realmente va a operar el proyecto, el resultado es muy distinto. Se obtiene un sistema ordenado, confiable y fácil de intervenir cuando se requiere mantenimiento o ampliaciones. En este artículo, el equipo de Wesler comparte los puntos clave que deben tenerse en cuenta al instalar un tablero eléctrico, desde la etapa de planificación hasta las buenas prácticas y normas que rigen este tipo de trabajos.
- ¿Por qué es clave instalar correctamente un tablero eléctrico?
• Elementos que conforman un tablero eléctrico y su función dentro del sistema.
• Riesgos y fallas que se previenen con una correcta instalación del tablero.
• Buenas prácticas para una instalación segura y ordenada de tableros eléctricos.
• Normativa y lineamientos técnicos aplicables a la instalación de tableros eléctricos.
¿Por qué es clave configurar correctamente un TTA y su sistema de monitoreo?
En una instalación real, los problemas casi siempre empiezan en el tablero.
Cuando está mal instalado, se nota rápido. Cables cruzados, protecciones que no se entienden y poco espacio para trabajar. Nadie quiere intervenir ahí. Y cuando toca hacerlo, el riesgo aumenta.
Un tablero bien ejecutado es distinto. Se entiende. Se puede trabajar con calma. Las rutas de cableado están claras y cada protección cumple su función sin confusión. Eso hace que las maniobras sean más seguras y que el mantenimiento no se convierta en una pérdida de tiempo.
En el día a día, este tipo de detalles marcan la diferencia. Menos paradas inesperadas. Menos errores durante una intervención. Y un sistema que responde como se espera, incluso cuando hay fallas.
Elementos que conforman un tablero eléctrico y su función dentro del sistema
Interruptores automáticos y protecciones
Los interruptores automáticos son, en la práctica, la primera línea de defensa del tablero. Son los encargados de cortar la energía cuando algo no está funcionando como debería, ya sea por una sobrecarga, un cortocircuito o una falla puntual. Cuando están bien elegidos y correctamente instalados, actúan solo cuando corresponde. Ni antes, ni después. Eso evita daños en los equipos y reduce riesgos para las personas que trabajan con la instalación.
Barras de distribución
Las barras de distribución permiten repartir la energía a los distintos circuitos de forma ordenada y segura. Una buena instalación ayuda a que la corriente fluya sin generar puntos calientes y deja margen para futuras ampliaciones. Cuando estas barras están mal dimensionadas o mal fijadas, los problemas aparecen con el tiempo: calentamientos, pérdidas y, en casos más graves, fallas que afectan a todo el sistema.
Cableado interno y canalización
El cableado interno es lo que conecta todos los componentes del tablero. Por eso, no basta con que esté bien dimensionado; también debe estar ordenado y correctamente canalizado. Un tablero con cables bien organizados se entiende mejor, es más seguro y reduce errores cuando se realizan maniobras o trabajos de mantenimiento. El desorden, en cambio, suele ser la antesala de fallas y confusiones.
Dispositivos de protección complementaria
Además de las protecciones principales, existen dispositivos que cumplen un rol clave en la seguridad del sistema. Interruptores diferenciales, relés de protección o descargadores de sobretensión ayudan a detectar y mitigar fallas que no siempre son evidentes, como fugas de corriente o picos de tensión. Su correcta ubicación dentro del tablero marca la diferencia entre una falla controlada y un daño mayor.
Borneras, etiquetado y señalización
Las borneras permiten realizar conexiones limpias y seguras, pero su utilidad se potencia cuando van acompañadas de un buen etiquetado. Un tablero bien rotulado facilita la identificación de circuitos, fases y protecciones, reduce errores operativos y agiliza cualquier intervención. En el día a día, esto se traduce en trabajos más rápidos y, sobre todo, más seguros.
Envolvente, ventilación y accesibilidad
La envolvente del tablero cumple una función básica pero fundamental: proteger los componentes internos del polvo, la humedad y los contactos accidentales. A esto se suma la ventilación y la accesibilidad. Un tablero bien ventilado opera dentro de rangos seguros de temperatura, y un acceso adecuado permite realizar maniobras y mantenimientos sin asumir riesgos innecesarios.
Riesgos y fallas que se previenen con una correcta instalación del tablero
Fallas por conexiones flojas o mal ajustadas
Uno de los problemas más frecuentes en tableros mal instalados son las conexiones deficientes. Bornes flojos, ajustes incompletos o terminales mal prensados terminan generando calentamientos, caídas de tensión y fallas que aparecen y desaparecen sin aviso. Cuando la instalación se hace correctamente desde el inicio, las conexiones quedan firmes y el sistema trabaja de manera estable.
Disparos innecesarios de protecciones
No todos los disparos indican una falla real. En muchos casos, el problema está en un mal dimensionamiento de los interruptores o en una distribución poco clara de los circuitos. Esto provoca cortes constantes que afectan la operación. Al instalar el tablero con criterio técnico, las protecciones cumplen su función real: actuar solo cuando existe una condición anormal.
Dificultad para identificar circuitos y maniobrar
Un tablero sin orden interno ni rotulación clara complica cualquier intervención. La falta de lógica en la distribución de los circuitos aumenta el riesgo de errores durante maniobras o trabajos de mantenimiento. Una instalación bien pensada permite identificar cada circuito con rapidez y operar el sistema con mayor seguridad.
Riesgo de cortocircuitos y fallas internas
Cruces innecesarios de conductores, radios de curvatura forzados o un aislamiento mal protegido incrementan la probabilidad de cortocircuitos dentro del tablero. Una correcta instalación mantiene el cableado separado, ordenado y protegido, reduciendo de forma significativa este tipo de fallas internas.
Impacto directo en la continuidad operativa
Cuando un tablero presenta problemas de forma recurrente, toda la instalación eléctrica se vuelve inestable. Las paradas imprevistas se vuelven frecuentes y el mantenimiento se hace más complejo. Una instalación adecuada reduce este tipo de interrupciones, facilita las intervenciones y ayuda a mantener un suministro eléctrico confiable para la operación diaria.
Buenas prácticas para una instalación segura y ordenada de tableros eléctricos

Normativa y lineamientos técnicos aplicables a la instalación de tableros eléctricos
Al instalar un tablero eléctrico, no solo importa que funcione, sino que pueda operarse y mantenerse con seguridad a lo largo del tiempo. Por eso se toman como referencia normas como el Código Nacional de Electricidad – Utilización y la EM.010 del RNE, que definen criterios básicos sobre montaje, orden interno, accesibilidad y rotulación. A esto se suman guías internacionales, como la IEC 61439, que ayudan a diseñar tableros preparados para condiciones reales de trabajo. En la práctica, aplicar estos criterios evita improvisaciones y permite contar con una instalación más clara, segura y fácil de intervenir cuando sea necesario.
Caso Práctico Wesler
En 2025, un edificio corporativo de Lima decidió renovar su sistema eléctrico debido a constantes inconvenientes durante mantenimientos y ampliaciones internas. El inmueble contaba con varios circuitos críticos, pero el tablero principal presentaba desorden interno, falta de rotulación y protecciones mal distribuidas, lo que complicaba cualquier intervención técnica.
Durante las revisiones se detectó que algunos interruptores no correspondían a la carga real, existían conductores sin identificación clara y el espacio interno del tablero no permitía trabajar con seguridad. Esto generaba maniobras inseguras, tiempos prolongados de mantenimiento y riesgo de desconexiones involuntarias que afectaban la operación diaria del edificio.
El equipo de Wesler realizó una evaluación completa del sistema y propuso la instalación de un nuevo tablero eléctrico, considerando el correcto dimensionamiento de protecciones, ordenamiento del cableado, identificación de circuitos y cumplimiento de las distancias de seguridad. Se ejecutó el montaje, conexión y rotulado del tablero, seguido de pruebas funcionales para verificar continuidad, correcta operación de interruptores y balance de cargas.
Tras la intervención, el cliente obtuvo un tablero eléctrico ordenado, seguro y fácil de operar. Las maniobras se volvieron más rápidas y precisas, se redujeron los riesgos durante el mantenimiento y el sistema quedó preparado para futuras ampliaciones sin afectar la continuidad de la operación.
FAQ
a) ¿Qué es un tablero eléctrico y para qué sirve realmente?
El tablero eléctrico es el punto central donde se distribuye y protege la energía de una instalación. Desde ahí se controlan los circuitos, se protegen las cargas y se realizan maniobras de forma segura.
b) ¿Un tablero mal instalado puede generar fallas aunque los equipos sean nuevos?
Sí. Un mal orden interno, protecciones mal dimensionadas o conexiones deficientes pueden provocar disparos constantes, sobrecalentamientos y riesgos eléctricos, incluso con equipos nuevos.
c) ¿Por qué es importante el orden y la rotulación dentro del tablero?
Porque facilita las maniobras, reduce errores durante el mantenimiento y permite identificar rápidamente cada circuito, evitando desconexiones indebidas o intervenciones inseguras.
d) ¿Se puede ampliar un tablero eléctrico después de instalado?
Sí, siempre que haya sido diseñado considerando espacio disponible, reserva de capacidad y orden interno. Un tablero bien planificado permite ampliaciones sin afectar la operación.
e) ¿Es necesario realizar pruebas después de instalar un tablero eléctrico?
Sí. Las pruebas finales permiten verificar continuidad, correcta operación de protecciones, balance de cargas y que todo el sistema funcione de forma segura antes de ponerlo en servicio.
Conclusión
La correcta instalación de un tablero eléctrico es un paso clave para garantizar que todo el sistema funcione de manera segura, ordenada y confiable. Un tablero bien diseñado y correctamente instalado permite una distribución eficiente de la energía, facilita las maniobras, reduce riesgos eléctricos y hace que el mantenimiento sea más rápido y seguro. Por el contrario, una instalación deficiente puede generar fallas recurrentes, errores de operación y situaciones de riesgo para el personal y los equipos.
Contar con un tablero eléctrico correctamente instalado brinda control, claridad y tranquilidad en la operación diaria. En Wesler abordamos cada instalación considerando la realidad del cliente, el orden interno del tablero, la correcta identificación de circuitos y el cumplimiento de los lineamientos técnicos vigentes. Un tablero eléctrico bien instalado no solo organiza la energía: protege la infraestructura, mejora la continuidad del servicio y se convierte en la base de un sistema eléctrico confiable y preparado para el crecimiento.
Fuentes y Referencias
Para asegurar una correcta configuración del Tablero de Transferencia Automática y del sistema de monitoreo, es fundamental apoyarse en normas y guías técnicas reconocidas que establecen cómo deben diseñarse, instalarse y operar estos sistemas de respaldo eléctrico de forma segura y confiable.
El Código Nacional de Electricidad – Utilización (CNE-U) define los criterios básicos para tableros eléctricos, protecciones, señalización y condiciones seguras de maniobra. Por su parte, el Código Nacional de Electricidad – Suministro (CNE-S) brinda lineamientos aplicables a grupos electrógenos y sistemas de transferencia automática de energía.
El DS 024-2016-EM, Reglamento de Seguridad y Salud en el Trabajo en Electricidad, establece la obligación de aplicar procedimientos seguros, contar con personal calificado y controlar los riesgos durante trabajos en sistemas energizados y automatizados. A nivel técnico, las normas IEC 60947 e IEC 61439 sirven como referencia para equipos de maniobra, control y tableros de baja tensión, incluyendo TTAs y sistemas asociados.
Información del Autor
👷♂️ Alejandro Maza Mio
Coordinador de Proyectos Senior
Forma parte del equipo técnico de WESLER S.A.C., con amplia experiencia en diseño, ejecución y supervisión de instalaciones eléctricas industriales, domiciliarias y residenciales bajo normativa peruana.
📩 ventas@wesler.com.pe
🌐 Wesler S.A.C. — Ingeniería Eléctrica y Servicios Industriales




